¿"Sobretodo" o "sobre todo"?

No es un error grave, pero comienza a ser más frecuente cada día.

En primer lugar, señalar que los correctores ortográficos de los procesadores de textos, como el Word, o incluso de los navegadores, como el Firefox, desde el que escribo esta entrada, son muy útiles, pero que, en ocasiones, pueden provocar, si nos fiamos ciegamente de ellos, que cometamos alguna que otra falta de ortografía.

Consultemos en el diccionario de la R.A.E. la palabra "sobretodo":

1. m. Prenda de vestir ancha, larga y con mangas, en general más ligera que el gabán, que se lleva sobre el traje ordinario.
2.
m. Am. Abrigo o impermeable que se lleva sobre las demás prendas.

Ya está claro por qué el procesador de textos nos permite usar esa palabra y no da error: "sobretodo" existe, pero no tiene nada que ver con "sobre todo", que es lo que debe usarse cuando queremos expresar "principalmente" o "especialmente".

  • "Le regañó nada más llegar, sobre todo por haberle mentido"
  • "La noche era fría; se alegró de haber cogido el sobretodo"

Habemos

USOS INCORRECTOS:

  • En la lengua culta actual, la primera persona del plural del presente de indicativo del verbo haber es hemos, y no la arcaica habemos, cuyo uso en la formación de los tiempos compuestos de la conjugación es hoy un vulgarismo propio del habla popular que debe evitarse en el habla culta; así, no debe decirse Marca de incorrección.Habemos visto a tu hermano, sino Hemos visto a tu hermano.

  • También debe evitarse en el habla culta el uso de habemos con el sentido de ‘somos o estamos’, puesto que el verbo haber, cuando se emplea para denotar la presencia o existencia de personas o cosas, es impersonal y, como tal, se usa solo en tercera persona del singular: Hay pocos solteros en el pueblo; Había tres personas en la habitación. Por lo tanto, si quien habla desea incluirse en la referencia, no debe emplear el verbo haber en primera persona del plural, como se hace a veces en el habla popular, recurriendo, para el presente de indicativo, a la forma habemos: Marca de incorrección.Habemos pocos solteros en el pueblo, Marca de incorrección. Habemos tres personas en la habitación; debe decirse Somos pocos solteros en el pueblo, Estamos tres personas en la habitación.

USO CORRECTO:

  • Solo es admisible hoy en la lengua culta el uso de la forma habemos como primera persona del plural del presente de indicativo de la expresión coloquial habérselas con una persona o cosa (‘enfrentarse a ella o tratar con ella a la fuerza’): Ya sabéis con quién nos las habemos; Nos las habemos con un asesino despiadado.

Fuente R.A.E.

Ha habido / han habido

Cuando el verbo haber se emplea para denotar la mera presencia o existencia de personas o cosas, funciona como impersonal y, por lo tanto, se usa solamente en tercera persona del singular (que en el presente de indicativo adopta la forma especial hay: Hay muchos niños en el parque).

En estos casos, el elemento nominal que acompaña al verbo no es el sujeto (los verbos impersonales carecen de sujeto), sino el complemento directo. En consecuencia, es erróneo poner el verbo en plural cuando el elemento nominal se refiere a varias personas o cosas, ya que la concordancia del verbo la determina el sujeto, nunca el complemento directo.

Así, son INCORRECTAS oraciones como
  • Habían muchas personas en la sala.
  • Han habido algunas quejas.
  • Hubieron problemas para entrar al concierto.
Debiendo decirse:
  • Había muchas personas en la sala.
  • Ha habido algunas quejas.
  • Hubo problemas para entrar al concierto.
Fuente R.A.E.

Para que quede más claro, añado la excelente explicación que ha puesto Esther en los comentarios:

Yo les explicaba así a mis hijos cuando cometían este error. Si dices "hay dos perros" y no dices "han dos perros", ¿por qué dices "han habido dos perros"? Lo entendieron y siempre lo usan correctamente desde niños. Espero haber ayudado con un ejemplo tan simple.

Me ha parecido muy ilustrativa, ¡gracias!

Nombres femeninos que comienzan por "a"

Está claro que se utiliza el determinante "el" cuando se antepone a sustantivos como "alma", "arma", "aula", etc.

Sin embargo, a veces nos surge la pregunta de si esta regla se aplica a cualquier sustantivo que comience (fonéticamente) por la letra "a" y si abarca también a cualquier determinante que preceda a un sustantivo de este tipo.

Veamos, pues, a continuación, las restricciones y exclusiones a esta norma:

  • El sustantivo tiene que estar acentuado en la "a" por la que comienza (hablamos de acentuación, no de acento gráfico o tilde):

: alma, arma, ansia, aula, ánima...

NO: ansiedad, amapola, amatista, aurora

  • Solo se aplica a cuatro determinantes:

el: el alma

un: un alma

algún: algún alma

ningún: ningún alma

Por lo tanto, serían incorrectas frases del tipo: "no bebas de este agua"

  • Sólo se aplica al singular

Las almas descansaban en paz

Unas armas peligrosas

  • Únicamente se debe aplicar si el determinante y el sustantivo son contiguos:

La pobre alma del condenado

Una deteriorada aula

  • La regla es fonética, por lo que se aplica a sustantivos femeninos que comiencen por "ha":

Sintió un hambre desconocida hasta el momento

  • No se suele aplicar a sustantivos que pueden cambiar de género, principalmente los de reciente aceptación:

El público se indignó con la labor de la árbitra / El público se indignó con la labor del árbitro

  • Excepciones

- Nombres de mujer y topónimos: Ana, la Ana que yo esperaba, llegó sin novedad a la Ávila más bella de la Historia

- Nombres de letras: La a, la hache, la alfa

Lo cierto es que no es una regla con la que me sienta cómodo (demasiadas excepciones y restricciones). En todo caso, basta con aplicarla a los sustantivos con los que estamos más habituados (aula, área, arma, agua, ansia...) y tener claro que se aplica con el, un, algún y ningún.

Más sobre "habría" y "hubiera"

Aunque ya hay en este blog una entrada sobre este tema, he estado buscando por la red alguna forma más sencilla de asegurarnos de qué tiempo del verbo "haber" hemos de utilizar.

Un par de trucos, extraídos principalmente del blog El despilporrio:

Si no hubieras comido tanto no hubieras enfermado

Es incorrecto. Lo correcto sería:

Si no hubieras comido tanto no habrías enfermado

El autor del blog nos propone reflexionar sobre el significado (más bien la estructura conceptual) de la frase:

Si "esto", entonces "lo otro"

Es decir: la causa (hubiera o hubiese) frente a la consecuencia o efecto (habría)

Por último, para salir de dudas, propone, como hacía yo en la entrada de este blog, que probemos a sustituir:

Si no hubieras comido tanto no tuvieras que tomar antiácidos

Como es un cambio menos habitual, esto sí nos suena mal, y sabemos enseguida que la forma correcta es:

Si no hubieras comido tanto no tendrías que tomar antiácidos

Sobre la tilde en la palabra "solo"

Como bien sabéis mucho, hasta hace unos días, se diferenciaba (cuando hay posibilidad de ambigüedad en el significado de la frase) entre el adjetivo "solo" ("él estaba solo") y el adverbio "sólo" ("sólo quiso desayunar").

Discernir cuándo hay riesgo de que el significado de la frase sea ambiguo o de que pueda dar lugar a confusión obliga, en ocasiones, a repasar y darle varias vueltas, por lo que muchos, como yo mismo, somos de la opinión de aprovechar los "beneficios" de la tilde en el castellano y, directamente, usarla, del mismo modo que puede hacerse con "este" y "éste", "aquel" y "aquél", etc.

Únicamente, a modo de pataleo, porque la cosa ya parece decidida (desaparece la palabra "sólo"), proponer unas frases, bien construidas, para comprobar si realmente ha sido un acierto la decisión de la RAE (tan excesivamente lenta y anacrónica en otras ocasiones):
  • Estaré solo hasta el miércoles
  • Me gusta desayunar café solo
  • Era capaz de vencer solo; no tenía otra alternativa
  • Sé cocinar solo una tortilla de patata
... y dedicado a mi amigo Juan, ahí va otra frase confusa:
  • Ayer, tuve sexo solo durante casi 8 horas
Aunque, tal vez, pueda esgrimirse como argumento que el orden de las palabras que forman la frase ya da una pista sobre su significado, desde mi punto de vista ha sido un error...

¿Detrás de mi? ¿Detrás mío?...

Es frecuente la utilización de adjetivos posesivos (mío, tuyo, nuestro...) junto con adverbios del tipo cerca, detrás, delante, debajo, dentro, encima, enfrente.

En ocasiones, incluso, se utilizan expresiones como "estaba detrás mío" como muestra de cultura (suena bien, por decirlo de alguna manera), cuando, muy al contrario, se trata de oraciones mal construidas.

Sin embargo, estas construcciones pueden confundirse con otras correctas, como podría ser: "se pasó media hora corriendo alrededor mío". Notar que, en estos casos, la diferencia es que estamos usando un sustantivo (alrededor, lado, garaje...) en lugar de un adverbio (detrás, delante, encima...), y por eso puede usarse el adjetivo posesivo cuando hace referencia a un sustantivo.

Como el objetivo de este blog es el de aportar reglas y trucos sencillos, proponemos hoy el ejercicio de anteponer el adjetivo posesivo átono (mi, tu, su...) al adverbio (o al sustantivo, pues esa es la diferencia) y ver qué sucede:

  • CORRECTO: Corriendo alrededor mío -> Corriendo a mi alrededor
  • CORRECTO: Permaneció al lado suyo -> Permaneció a su lado
  • INCORRECTO: Estaba detrás mío -> Estaba mi detrás -> Estaba detrás de mí
  • INCORRECTO: Aparcó delante tuyo -> Aparcó tu delante -> Aparcó delante de ti

"Sino" y "si no"

Conjunción adversativa que no debe confundirse con si no.

No hay reglas simples para determinar cuándo debe escribirse si no o sino, pero por lo general se escribe si no si puede reemplazarse por si sucede que no, si se da el caso de que no, si es que no o si... o no:

No se hará, si [se da el caso de que] no se aprueba.
¿Qué son, si [es que] no insultos, las palabras que has pronunciado?

Normalmente, tras sino se puede añadir por el contrario, más bien o además sin cambio de significado:

No se hará ahora, sino que [por el contrario] se deja para más adelante
No sólo trabaja 12 horas, sino que [además] va los fines de semana

Compárese, por ejemplo:

Era un malvado de la peor especie, si [es que] no un demente
No era un malvado de la peor especie, sino [por el contrario] un santo

Cuando se aplica a verbos, lo normal es que se construya con que:

No viene, sino que se va.

Sino también es un sustantivo que significa ‘destino’.

Fuente: Wikilengua

El valor de una coma

Esta entrada se la dedico a mi buen amigo Gerardo, que me lo mandó como una broma, y su mensaje me ha dado un ejemplo más de la importancia de los signos de puntuación.
Analicemos esta frase, a la que, sin duda alguna, le falta una coma:

"Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer andaría a cuatro patas en su búsqueda".

Veamos ahora dos formas de ponerle la coma (por favor, haz una pausa después de la coma):

"Si el hombre supiera realmente el valor que tiene, la mujer andaría a cuatro patas en su búsqueda".

"Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer, andaría a cuatro patas en su búsqueda".

Está claro que los signos de puntuación pueden alterar por completo el significado de una frase, ¿no?...

Reglas para el uso de la B y la V

En contra de lo que a veces se piensa, el uso de la "b" y la "v" no es tan arbitrario como parece; existen reglas a aplicar, aunque, como nadie es perfecto, también algunas excepciones...


Se escriben con B, las terminaciones del Pretérito Imperfecto del Modo indicativo del verbo Ir y los verbos terminados en ar.

  • Amar - amaba; Ir - iba; soñar - soñaba; pasear - paseaba.

Se escriben con B, las terminaciones en bundo, bunda, bilidad.

EXCEPCIONES: movilidad, civilidad

  • vagabundo, nauseabunda, amabilidad, afabilidad, habilidad.

Se escriben con B, las palabras que inicien con abu, abo, ebu.

EXCEPCIONES: avugo, avulsión, avutarda, avocar, avocastro, avocatero.

  • ebúrneo, ebullición, abuso, aburrido, abultado, abominable.

Se escriben con B, las palabras que comienzan con bur, bus, buz.

  • burla, buzo, buscar, buzón, burócrata, busto.

Se escriben con B, las palabras que lleven rr en su escritura.

EXCEPCIONES: ferroviario, corrosivo, verruga, correctivo, verrojo.

  • barrer, arrabal, borrador, becerro, berrear, burro.

Se escriben con B, las palabras que empiecen con es.

EXCEPCIONES: esvástica, esviaje, esvarón.

  • esbozar, esbelto, esbarizar, esbirro, esbronce.

Se escribe B después de la letra m.

  • ombligo, ambulancia, embellecer, imborrable, imberbe, imbuir.

Se escriben con B, los verbos que terminan en aber y sus conjugaciones.

EXCEPCIONES: precaver.

  • saber, haber, caber.

Se escriben con B, todos los verbos terminados en bir, buir y sus conjugaciones.

EXCEPCIONES: hervir, servir, vivir.

  • escribir, escribo, escribía; contribuir, contribuyo, contribuye; recibir, recibimos.

Se escriben con B, las palabras que comienzan con tur, tri.

EXCEPCIONES: trivial, trivalente, triunvirato.

  • tribu, tributo, tribuna, turbar, turbina, turbación, turbia.

Se escriben con B, las palabras que inicie con al, ha, he.

EXCEPCIONES: álveo, alveario, alverjilla, aluvión, havo, havar, hevicultor

  • albaca, albacea, albañil, haber, hábil, habanera, hebreo.

Se escriben con B, las palabras que comiencen con las sílabas la, ta, cu, se escribe B inmediatamente después de ellas.

EXCEPCIONES: lavanda, lavativa, lava, lavar con sus derivados y compuestos.

  • labios, laborar, tablero, Cuba, tabú, tabulación.

Se escriben con B, las palabras que inicien con las sílabas ra, su, ti, se escribe B inmediatamente después de ellas.

EXCEPCIONES: Ravenala, ravenés, ravioles.

  • rabia, rábano, rabanero, subasta, sublevar, Tiberio.

Se escriben con B, las palabras que empiecen con biz, bis, bi (del latín dos).

EXCEPCIONES: vizcaíno, vizconde, vizcaya, vizcacha.

  • bicolor, bidente, bisiesto, bizcocho, bisílabo, bizco, bisnieto o biznieto.

Se escriben con B, las palabras que inicien con bien o se componen con bene (del latín bien).

EXCEPCIONES: Viena, viene, viendo, vientre, viento.

  • bienhechor, bienaventura, benefactor, beneficencia, bienestar, bienhablado.

Se escriben con B, las palabras que inicien con bea, bibl.

EXCEPCIONES: veas, veamos, vea, etc.

  • beata, beatifico, bearnesa, biblioteca, biblia.

Se escriben con B, las voces terminadas en ilaba, ilabo.

  • Monosílabo - ba, bisílabo - ba, trisílabo - ba.

Se escribe B al final de sílaba y final de palabra.

  • obtener, obsequiar, obtención, Jacob, club.

Se escriben con B, las conjugaciones de los verbos beber y deber.

  • beber, bebo, bebe, beben, bebemos, bebí, bebían;
  • deber, debo, debemos, debíamos, debí, debimos, deben.

Se escriben con B, los infinitivos y casi todos los tiempos de los siguientes verbos.

  • caber: cabía, caben, cabemos, cabe, etc.
  • haber: habla, hubo, etc.
  • saber: sabía, sabemos, etc.

Se escribe B delante de otra consonante.

  • tabla, poblado, hablar, cable, broma, abrupto.

Se escriben con B, las palabras que empiece con bat.

EXCEPCIONES: vate, Vaticano, vaticinio, vatio.

  • batalla, batata, bate, batería, batea, bata.

Se escriben con B, las palabras que inicien con ca, car, ce.

EXCEPCIONES: caviar, caverna, cavidad, carvajal, cavar.

  • caballo, cabello, cebolla, cebú, cabeza, carbonato.

Se escriben con B, las palabras que inicien con tu + ver.

EXCEPCIONES: El verbo tener en algunos de sus tiempos y modos: tuvo, tuvimos, tuvieron, etc.

  • tubérculo, tubos, tubería, verbo, verbena, verbal.

Se escribe V después de: b, d, n.

  • b: subversión, subvertir, obviar.
  • d: advertir, adversario, adverbio, adverso.
  • n: convento, convidar, convocar, convivencia,

Se escriben con V, las palabras terminadas en: ava, ave, avo.

EXCEPCIONES: silaba y sus derivados; árabe, lavabo, cabo, rabo, jarabe.

  • octavo, lava, esclavo, grave, clave, suave, clavo, brava.

Se escriben con V, las voces terminadas en eva, eve, evo, iva, Ivo.

EXCEPCIONES: sebo, mancebo, recibo, iba, estribo.

  • pasivo, motivo, viva, mueve, nueva, activo, lleve, elevo.

Se escriben con V, las palabras que empiezan con: vice, villa o villar.

EXCEPCIONES: bíceps, bicerra. billar, bicéfalo, bicentenario, billarda.

villadiego, villano, viceversa, villanesco, villanía,

vicecónsul, villanería.

Se escribe V en la conjugación de los verbos que no tienen b ni v en su infinitivo.

Tener: tuve, tuvimos, etc.

Andar: anduve, anduvimos, etc.

Estar: estuvimos, estuvo, etc.

Se escriben con V, las palabras que empiecen con las sílabas: pre, prí, pro, pol.

EXCEPCIONES: prebenda, preboste, probable, probeta, probidad, problema.

  • prevención, pólvora, polvareda, privación, provincia,
  • provocar.


Se escriben con V, las palabras que inician con div.

EXCEPCIONES: dibujo y sus derivados.

  • divulgar, divorcio, divisible, divertir, diván, dividir.

Se escriben con V, las palabras que inician con ves.

EXCEPCIONES: besar y sus derivados; bestia y sus derivados.

  • vesícula, vestigio, vestuario, vestidura, vestido, vestir.

Se escriben con V, las palabras que terminan en ivora, ivoro.

EXCEPCIONES: víbora.

  • herbívora, carnívoro, omnívoro.

Se escriben con V, las palabras que inician con las sílabas cía, na, ad, sal.

EXCEPCIONES: naba, nabar, nabí, nabiza, nabo, naborí, nabiforme, salbanda.

  • clavar, clavel, clavo, navaja, navidad, advenedizo,
  • adverbio, salvar, salvaje, salvia.

La tilde en los adverbios acabados en "mente"

Si nos fijamos, dada la forma de construir estos adverbios (adjetivo o sustantivo más el sufijo "mente"), aplicando la norma básica, deberían tener tilde, pues todos son palabras esdrújulas. Existe una norma muy sencilla:

  • Se pone la tilde si el original la lleva: fácilmente, físicamente...
  • NO se pone la tilde cuando la palabra de la que se deriva no la lleva: estupendamente, tranquilamente...
Estamos, pues, ante una excepción que evita que todas las palabras de este tipo tuvieran que llevar la tilde.

Cuando nuestros personajes "piensan"

Entrada dedicada a Victoria, que es quien expuso el tema en un comentario.

... contestó sin más mientras se interrogaba: ¿Cómo puede la gente sonreírle todavía a esta vida? ¿Acaso nadie ve lo absurda… y lo cruel que es?

Voy a comentar lo que he visto hasta ahora en novelas a la hora de marcar la diferencia de lo que es la narración propiamente dicha y lo que uno de los personajes piensa:

... contestó sin más mientras se interrogaba: "¿Cómo puede la gente sonreírle todavía a esta vida? ¿Acaso nadie ve lo absurda… y lo cruel que es?".

... contestó sin más mientras se interrogaba: «¿Cómo puede la gente sonreírle todavía a esta vida? ¿Acaso nadie ve lo absurda… y lo cruel que es?».

Hay que observar que, aunque normalmente no se pone signo de puntuación después del cierre de la interrogación, en estos casos sí, pues la interrogación va dentro del entrecomillado.

Un caso especial y menos frecuente sería cuando se trata de auténticos diálogos, que yo he tenido que utilizar cuando surgían, dentro del género de ciencia ficción, conversaciones entre, por ejemplo, telépatas. En ese caso, manteniendo la estructura de un diálogo sin cambios, aplico la letra cursiva como elemento diferenciador:

Sé lo que estás pensando —le transmitió mentalmente, añadiendo acto seguido de viva voz—: Soy un telépata; uno de aquellos a quienes tanto odiáis.

¿Por qué no utilizo los símbolos "«" y "»"? Porque se trata de circustancias especiales, en las que se combinan diálogos con pensamientos, pudiendo incluso, como en el ejemplo, encontrarse ambos en el mismo párrafo.

De todas formas, es como lo suelo ver y cómo he resuelto un caso concreto, pero, como siempre, se agradecen los comentarios y aportaciones...

Este, éste, esa, ésa, etc.

En realidad, se utiliza la tilde únicamente en los casos de "este", "esta", "ese", "esos", "estos", "estas", "esas", "aquel" y "aquella"; nunca en "eso", "aquello" o "esto", pues, en esos casos, no existe riesgo de anfibología (ambiguëdad en el el significado), por ejemplo (cortesía de biosbardos):

"¿Dónde encontraron esos documentos secretos?" se refiere a "esos" documentos, utilizando el pronombre para señalar que los documentos están cercanos o son a los que se está refiriendo la conversación.

"¿Dónde encontraron ésos documentos secretos?" indica que hay personas (cercanas o parte de la conversación) de las que se quiere saber dónde encontraron los documentos. Se podría sustituir por "¿Dónde encontraron los investigadores documentos secretos?"

Como regla fácil de recordar (en principio; ahora me explicaré), se pone la tilde cuando el pronombre sustituye por completo al sustantivo: "Ésa es la que quiero", es decir, se usa como sustantivo. Cuando se usa como adjetivo ("esta casa", que se puede sustituir como "la casa que te estoy señalando") NUNCA lleva tilde.

La mala noticia es que, en principio, no debería llevar tilde mientras no pueda dar lugar a dos interpretaciones (como el primer ejemplo). La buena noticia es que, ante la duda, se acepta que se ponga tilde cuando hace de sustantivo ("ésa es mi casa") y NUNCA llevará tilde cuando "ejerza" de artículo ("esa casa es la mía").

Ocurre lo mismo con "sólo" y "solo", aunque, en este caso, está todavía mejor visto poner la tilde siempre que se trate de un adverbio ("sólo" o "únicamente") y nunca cuando es un adjetivo ("solo" o "sin compañía")

"De que"...

Se trata de una expresión que, mal usada, da una lamentable imagen. Sin embargo, hay veces que, aunque sospechamos que está correctamente utilizada ("le informo de que no hay billetes"), nos suena mal y nos hace dudar.

¿Cómo saber cuándo se pone el "de" precediendo al "que"?...

Se trata de una de las reglas (o trucos, como lo queráis llamar) más sencillas:

Es correcto "que" tras el "de" cuando es posible sustituir todo lo que sigue al "de" por "eso":

  • "Le informo de que no hay billetes" es equivalente a "le informo de eso".
  • "Todo depende de que llegue a tiempo" es equivalente a "todo depende de eso".

Sin embargo, "El encargado piensa de que es mejor empezar", no tiene sentido tras la sustitución: "El encargado piensa de eso", luego, lo correcto es "El encargado piensa que es mejor empezar".

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Palabras que usamos mal

Me recomiendan este enlace, en el que encontraremos un montón de palabras que no siempre utilizamos correctamente según su significado

El dardo de la palabra

Cuando, como, quien, donde y cuanto

Pretendemos ser prácticos, ¿no? Así que vamos a dar una sencilla pauta para saber cuándo escribir con tilde estas palabras.

En general, tendremos que poner la tilde cuando expresen interrogación, pero como esto no implica necesariamente que existan interrogaciones físicas que nos sirvieran para asegurarnos, basta con aplicar las siguientes reglas:

· “Cuándo” llevará tilde cuando pueda ser sustituido por “en qué momento”:

“¿Cuándo llegarás?”

“Me preguntó cuándo podría recibirle”

“Le contesté que cuando terminase el documento”

· “Cómo” llevará tilde cuando pueda ser sustituido por “de qué manera”:

“¿Cómo piensas arreglarlo?”

“Intenté averiguar cómo lo habría logrado”

“Conducía como si fuese una carrera”

· “Quién” llevará tilde cuando pueda ser sustituido por “qué persona”:

“¿Quién ha llamado?”

“Hace falta saber quién se atrevería a hacerlo”

“Elegí a quien me pareció más inteligente”

Esto es aplicable al plural: “quiénes”

· “Dónde” llevará tilde cuando pueda ser sustituido por “en qué lugar”:

“¿Dónde vamos a cenar?”

“Le dije la hora, pero no dónde quedábamos”

“Decidí acudir al mismo lugar donde había pasado las vacaciones”

· “Cuánto” o “cuántos” llevarán tilde cuando pueda ser sustituido por “qué cantidad”:


“¿Cuántos vamos a cenar?”

“Ni me fijé en cuánto costaba”

“Era increíble que cuanto más corría, menos cansado parecía”


"Él" y "el"

Aunque pueda parecer demasiado básico, insisto en que esta guía pretende abarcar un amplio espectro de lectores.

No hace falta extenderse mucho:

· “Él” llevará tilde cuando se trate de un pronombre personal, es decir, por dar una pauta fácil de aplicar, cuando podamos sustituirlo por un sustantivo:

Decidió que era mejor para élàDecidió que era mejor para Antonio

· Cuando se trate de un artítulo determinado, no llevará tilde, precederá a un sustantivo y en muchas ocasiones podrá ser sustituido por “un” sin que la frase pierda sentido, aunque, naturalmente, pueda alterar su significado:

Se le olvidó el bolígrafoàSe olvidó un bolígrafo

Como estamos viendo a lo largo de esta guía, el uso de la tilde para diferenciar palabras que se escriben y pronuncian igual no suele ser gratuíto, y evitan errores de interpretación:

José dijo que debería haber pagado el mismo

José dijo que debería haber pagado él mismo

En la primera frase, José indica que debería haber pagado alguien que ya lo había hecho anteriormente, sin que sepamos si había sido él o no, aunque todo parece indicar que se refiere a otra persona.

Con la tilde, sin embargo, la misma frase indica que José dice que es él y no otro quien tendría que pagar…

Gentilicios e idiomas

Por mucho cariño que le tenga uno a su ciudad, región o patria, los gentilicios y nombres de idiomas van en minúsculas:

“-Nací en Segovia, pero me siento madrileño.

La mayoría de los presentes eran españoles.

Al cabo de un mes, ya dominaba el francés”.

Sin embargo, no hay que confundir el gentilicio con: “Aunque nacido en La Habana, le apodaban el Español.” En este caso, se refiere a un apodo, que se escribe en mayúsculas, como si se tratase de un nombre propio.

Una salvedad podría ser cuando nos referimos a toda una nacionalidad en simgular: "el Pueblo Español", pero nunca "los Españoles", sino "los españoles"

Organismos oficiales

Cuando nombramos un organismo oficial, éste se escribe en mayúsculas:

"Nos acercamos al Ministerio de Cultura."

Al igual que el responsable de dicho organismo, siempre que no se incluya su nombre:

"Ésas fueron las declaraciones del Ministro."

"Ésas fueron las declaraciones del ministro Pérez Rubalcaba."

Aunque no hay que confundir esta regla cuando no nos referimos a un organismo oficial o su responsable en concreto:

"Ocurre lo mismo en cualquier ministerio."
"Prefiero un puesto de conserje que de ministro.", "vive mejor que un ministro."

Ni tampoco confundir con cargos, graduaciones, etcétera:

"El almirante Carrero Blanco fue brutalmente asesinado."
"El sargento Peláez recibió la medalla al mérito."